QUIÉN ES JESÚS SACRAMENTADO.
Muchas personas se han hecho esta pregunta, y es una pregunta válida. Hay diferentes opiniones sobre a quién sacramentó Jesús, pero el consenso general es que fue sacramentado al pueblo de Israel.
La palabra «sacramento» viene de la palabra latina «sacramentum», que significa «un vínculo o prenda de lealtad».
Aplicada a Jesús, significa que es él quien establece la nueva alianza entre Dios y la humanidad. Esta alianza se basa en el amor, el perdón y la reconciliación.
El Antiguo Testamento nos dice que Dios hizo un pacto con Abraham y sus descendientes. Este pacto se basaba en la obediencia a las leyes de Dios. Si obedecían, serían bendecidos. Si desobedecían, serían malditos. Bajo este pacto, el pueblo de Israel debía ser una luz para las naciones.
Debían ser un modelo de obediencia a Dios. Pero a menudo desobedecieron. Como resultado, a menudo eran castigados.
El Nuevo Testamento nos dice que Jesús vino a cumplir la alianza que Dios había hecho con Abraham. Lo hizo viviendo una vida perfecta y muriendo en la cruz. Su muerte y resurrección abrieron el camino para que todas las personas tuvieran una relación con Dios. Bajo el nuevo pacto, ya no estamos obligados por la ley.
En cambio, estamos obligados por el amor. Esto significa que somos libres de desobedecer las leyes de Dios, pero no seremos castigados. Por el contrario, seremos perdonados. Esta es una buena noticia para nosotros, porque significa que ahora podemos desobedecer sin temer el castigo.
También podemos amar sin temer el rechazo. Este es el corazón del evangelio. Cuando entendemos esto, podemos ver que Jesús se sacramentó para todas las personas, no sólo para el pueblo de Israel. Lo hizo para que todos pudiéramos tener una relación con Dios.
NOTA: Si todavía no has tomado la decisión de seguir a Jesús, te animo a que lo hagas hoy. Él es la única manera de conocer a Dios íntimamente. También es la única manera de tener vida eterna.
ORACIONES A JESÚS SACRAMENTADO.
Oh, Jesús misericordioso, que para conducirnos a Dios,
quisiste hacerte hombre y asumir la humilde condición de siervo,
convirtiéndote en Pan de Vida para nosotros, dígnate concedernos,
te lo suplicamos, la gracia de recibirte frecuentemente en la Santa Comunión y de vivir siempre en intimidad contigo,
para que merezcamos estar un día contigo, en la gloria del Padre y del Espíritu Santo,
Amén.
ORACIÓN:
Oh, dulcísimo Jesús, que, para reducirnos a Dios,
quisiste hacerte hombre y asumir la condición humilde de siervo,
conviértete en el Pan de Vida para nosotros, otórganos te lo pedimos,
la gracia de recibirte frecuentemente en la Sagrada Comunión y de vivir siempre unidos a Ti,
para que merezcamos estar un día contigo, en la gloria del Padre y del Espíritu Santo.
Amén.














