MOMENTOS PARA REZAR CONTRA TODO MAL
Cuando te encuentras en una situación difícil, es fácil sentir que Dios está lejos. Pero por muy oscuras y aterradoras que sean tus circunstancias, Dios siempre está contigo.
Los tiempos de prueba pueden ser algunos de los momentos más poderosos para acercarse a Dios en la oración. Cuando somos más débiles, Él es más fuerte. Mientras te enfrentas a cualquier mal que pueda venir contra ti, aquí hay algunas cosas para recordar y momentos para orar…
No importa lo grandes o pequeños que parezcan nuestros problemas, Dios siempre es más grande. Él es el Dios todopoderoso, omnisciente y siempre presente del universo. No hay nada demasiado difícil para Él.
Cuando nos enfrentamos a algo que parece insuperable, tenemos que recordar quién es nuestro Dios. Él es el Dios que dividió el Mar Rojo, detuvo la boca de los leones y resucitó a los muertos. Es el mismo Dios que está con nosotros ahora, y es más que capaz de pelear nuestras batallas por nosotros.
El enemigo tiene miedo de nuestro Dios. Cuando el enemigo viene contra nosotros, es porque sabe que nuestro Dios es más poderoso que él. Sabe que si invocamos a Dios, Él responderá. Sabe que Dios luchará por nosotros y que al final triunfaremos.
El enemigo intentará que nos centremos en nuestras circunstancias. En medio de una prueba, puede ser fácil quedar empantanado por todos los detalles y dejarnos abrumar. Pero tenemos que recordar que nuestro enemigo quiere que nos centremos en lo que está sucediendo a nuestro alrededor para que tengamos miedo.
El enemigo intentará que cuestionemos a Dios. Cuando estamos en medio de una situación difícil, el enemigo a menudo tratará de hacernos cuestionar a Dios. Tratará de hacernos pensar que Dios nos ha abandonado o que no se preocupa por nosotros.
Pero debemos recordar que Dios siempre está con nosotros. Nunca nos dejará ni nos abandonará. Él siempre es bueno, incluso cuando no podemos verlo. El enemigo intentará que dudemos de nosotros mismos. Otra táctica del enemigo es hacernos dudar de nosotros mismos.
Intentará convencernos de que no somos lo suficientemente buenos, que no somos lo suficientemente inteligentes o que no somos lo suficientemente fuertes. Pero tenemos que recordar que no estamos luchando esta batalla solos.
Dios está con nosotros y nos dará todo lo que necesitamos para vencer. Cuando nos sentimos asustados o solos, podemos consolarnos con el hecho de que Dios siempre está con nosotros. Nunca nos dejará ni nos abandonará.
Él siempre es bueno, incluso cuando no podemos verlo. Así que no importa el mal al que te enfrentes, tómate un momento para rezar.
UNA ORACIÓN CONTRA TODO MAL
Querido Dios.
Hoy venimos a ti con el corazón apesadumbrado. Hay mucho mal en este mundo, y parece que está ganando.
Vemos la oscuridad a nuestro alrededor, y nos sentimos impotentes. Pero sabemos que tú eres la luz en la oscuridad.
Tú eres la esperanza en medio de la desesperación. Eres más fuerte que cualquier mal.
Así que te pedimos, Dios, que luches contra el mal en este mundo.
Te pedimos que nos protejas de la oscuridad.
Te pedimos que nos des tu fuerza y tu valor.
Sabemos que eres un Dios bueno y amoroso, y confiamos en ti.
Sabemos que tienes un plan para este mundo, y que ese plan es bueno.
Así que te pedimos, Dios, que nos ayudes a confiar más en ti.
Ayúdanos a seguirte más. Ayúdanos a amarte más.
Te lo pedimos en el nombre de tu Hijo, nuestro Salvador, Jesucristo.
Amén.














