PORQUE REZAMOS POR LOS NIÑOS ENFERMOS.
Cuando vemos a un niño enfermo, nuestro primer instinto suele ser rezar por su curación. Puede que ni siquiera conozcamos a la familia, pero no podemos evitar sentir compasión por su situación.
Hay muchas razones por las que rezamos por los niños enfermos.
En primer lugar, creemos que Dios puede curarlos. Sabemos que Él es todopoderoso y capaz de todo. Además, rezar por los niños enfermos es una forma de mostrar nuestro apoyo a sus familias. Cuando rezamos por su curación, les decimos que estamos aquí para ellos y que les apoyamos.
Por último, rezar por los niños enfermos es una forma de dar esperanza. Esperanza de que mejoren, esperanza de que sus familias encuentren fuerzas y esperanza de que Dios les escuche.
Así que, la próxima vez que veas a un niño enfermo, no dudes en rezar por su curación. Puede que sea lo mejor que puedas hacer por ellos.
ORACIÓN A UN NIÑO ENFERMO.
Señor mío Jesucristo, Hijo de Dios vivo,
Cordero de Dios que quita el pecado del mundo:
Ten misericordia de este niño que está enfermo, y acércate a él para sanarle.
Dame fuerzas, Señor, para cuidarlo y ayúdame a encontrar la fe
y la esperanza que necesito para afrontar esta situación.
Que tu Santo Espíritu guíe mis pasos, y que la Santísima Virgen María,
madre de la misericordia, nos cuide y nos proteja siempre.
Amén.














